El templo de Neasden
No tengo mucha idea sobre la religión hindú, me refiero a que solo sé cosas sueltas de lo que es el hinduismo. He leído que es “una mezcla de creencias procedentes de diversos pueblos, que se remonta nada menos que a los arios cuando llegaron a la India, y es considerada por sus practicantes la tradición religiosa más antigua del mundo. Carece de una doctrina única y esta estructurado por diversas religiones a veces hasta contrarias en sus formas”. Vamos, un lío morrocotudo. Para no enrollarme contando lo que uno puede curiosear en Internet, me voy a centrar en lo que quería contar relacionado con el hinduismo.
Es de sobra conocido que en Londres hay una importante comunidad hindú, al fin y al cabo la India fue colonia británica hasta mediado el siglo XX, con lo cual la relación con la metrópoli fue estrecha a los largo de las décadas. Hoy en día hay unos 500.000 indios en Londres.
Justo cerca de aquí, en el barrio en el que vivo, dónde hay un 18% de población de origen india, está el templo hindú más grande de Londres, popularmente conocido como Neasden Temple, pero que realmente se llama BAPS Shri Swaminarayan Mandir.
Así que movido por la curiosidad, me acerqué a verlo y la verdad es que es una bonita obra de arte, hecho con un montón de mármol y con mucha decoración típica de los templos de tradición veda. Iba a ser la primera vez en mi vida que entraba a un templo hindú. Al llegar me llevé un pequeño chasco pues no te permiten meter la cámara de fotos en el templo, solo puedes hacer fotos desde fuera del recinto, así que la tuve que dejar en consigna. Después me tuve que descalzar y dejar los zapatos en un enorme zapatero y ya estaba preparado para acceder al templo.
Dentro hay una exposición sobre la construcción del templo, sobre su fundador espiritual y su sucesor, a la que no pude entrar porque cutre de mi, no llevaba dinero en metálico encima, así que puse cara de lo siento y subí la escalera para ver lo que es solo el recinto del templo sin pararme en la exposición.
Ya en su interior pude comprobar que es de una gran belleza, con arcos polilobulados, cúpulas llenas de filigranas, columnas con relieves indios, e imágenes de algunos de los diferentes dioses. Allí la sensación que tuve fue la misma que al entrar en cualquier otro templo de otra religión, mucho respeto, silencio, gente rezando, cierto misticismo en el ambiente. Estuve un buen rato contemplándolo todo, y después pasé un rato curioseando la tienda que hay allí, con sus souvenir y demás. Me puse los zapatos, abandoné el templo, recogí mi cámara e hice unas fotos desde el exterior.





Gracias por descubrirme este templo, todavía no me explico cómo no lo conocía, es impresionante. me lo apunto para una futura visita a Londres
Valentina - 8 octubre 2011 a las 9:18 am |
De nada. La verdad es que es chulo, intentaré poner entradas al blog de lugares curiosos como el templo de Neasden.
linóleo - 8 octubre 2011 a las 11:26 am |
Éste es el primo hermano del que hay en Toronto, clavaíto, clavaíto, jejeje.
Javi "on the road" - 9 octubre 2011 a las 2:24 pm |
Si, allí tenían fotos de todos los que hay igual por el mundo.
linóleo - 9 octubre 2011 a las 4:02 pm |