Mundo Linóleo
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Jóvenes

En la película Rebelde sin causa que inmortalizó como atormentado y guapo adolescente a James Dean ya se refleja el abismo generacional entre padres e hijos, entre adultos y jóvenes. Ya incluso el titulo hace hincapié en que lo son pero sin causa, como dando a entender que no había motivo para serlo salvo el simple hecho de ser joven. Pero si que había motivo, siempre hay uno, la América que refleja esa película es la de principios de los cincuenta, la América de posguerra, una nueva potencia pero quizás con una generación de jóvenes cansados de ser formales y servir a la patria,  dispuestos y decididos a abrazar el rock and roll, las carreras de coches urbanas y a dejarse crecer el tupé para quitarse el muermo.

Ocurre siempre igual, desde la madurez se contempla la adolescencia con susto e incomprensión, incluso nosotros que hasta hace dos días éramos “rebeldes” nos encontramos muchas veces diciendo: “es que los jóvenes de ahora no son como éramos nosotros” dando siempre por hecho que nuestra juventud fue mejor, o que teníamos unos valores mayores o mayor educación.

Hoy en día se comenta que los jóvenes de ahora están más maleducados, que no valoran todo lo que tienen, que no trabajan porque sus dos padres de acomodada clase media les consienten todo, pero que tampoco estudian y que son cada vez más primitivos y mal educados. Su rebeldía actual es también sin causa como se decía en la película, pero igual lo que están pidiendo a gritos es un cambio de sociedad, son como el ejemplo que el consumo excesivo tampoco es la solución a sus problemas de adolescencia.


Siempre habrá voces que digan que no son estos representantes de toda la juventud, que no son todos los del botellón, o los de las pastillas en la disco, que los hay solidarios y comprometidos con su entorno y sociedad, es la cantinela de siempre. Pienso que de una u otra manera ser joven es ser rebelde y que además es bueno mantener esa pizca de rebeldía de por vida. Cuando con los amigos actuales empezamos a hablar de que si los chavalotes de ahora son terribles siempre pienso, “macho, nos hacemos viejos”.

7 comentarios to “Jóvenes”

  1. jejejeje…pues mira: ayer ví en las noticias que los niños últimamente salían más humanos porque ahora la figura del padre se han puesto tierna. Digamos que ya no existe el típico padre duro que lo único que tenía que hacer era mantener a la familia. Decía la psicóloga entrevistada que esa figura del padre estaba haciendo que las nuevas generaciones estuvieran mejor preparadas para su momento de acción.
    No es que las juventudes nuevas seamos peores o que simplemente “no somos como antes” lo que han cambiado a sido los valores y los objetivos, y sobre todo la forma de entender la vida. Otra generación. La anterior ayudó a crear la democracia: a ver ahora que hacemos nosotros.

    mArCoS…!!

  2. Creo que la magnífica película que reseñas va un poco más allá. Como hacen otras obras maestras de la época, (especialmente el libro de Salinger “El guardian en el centeno”) , esta peli refleja la apatía y falta de entusiasmo de probablemente la primera generación “mimada” de nuestra historia moderna (mimada en el sentido de seguridad material y física). Generación de jóvenes que, a falta de otros motivos de lucha, reafirma su identidad a partir de una supuesta rebeldia o voluntad de anomia (vivir al margen de las normas sociales.)

    Esto, que hemos vivido posteriormente nosotros a finales de los 80 y 90 había sido desconocido anteriormente en España y sigue siéndolo en la mayoría de países de nuestro planeta donde la rebeldía de los adolescentes o jóvenes se materializa en una asunción de responsabilidades adultas desde la niñez o la pre-adolescencia.

    En fin, esta rebeldía adolescente no deja de ser una invención de los países ricos y, en cierto modo, como lo muestra la película de James Dean, otro producto de la cultura americana.

  3. Yo también creo que me hago viejo, veo las cosas que algunos hacen ahora y coño yo también las hice, pero claro a mi me caia alguna que otra hostia por parte paterna ( y nunca pense que fuera maltrato) y a veces pienso que menos mal que me dieron alguna que otra, el problema es que ahora un padre le da una a su hijo y se le ha caido el pelo y claro los niñatos hacen se su capa un sayo, si que es cierto que los de nuestra generación (año 70) nos teniamos que distraer de una manera radicalmente opuesta a como lo hacen ahora y si eras de familia media pues olvidate de muchas de las cosas que ahora tienen acceso las mismas familias medias…

    Em fin que creo que muchas de las cosas que ahora vemos y nos llaman tanto la atención las haciamos nosotros igual, pero que lo que hace falta respecto antaño es ser un poco más educado y hablo educado en todos los aspectos.

    Alberto: No se si me explico pero yo me entiendo.

  4. Interesante el tema, como casi siempre aquí.
    A ver, estoy casi del todo de acuerdo con abuelaco, excepto en descargar la responsabilidad en los n.americanos. Creo más bien qeu es producto de la sociedad capitalista (no me malinterpretéis, eh) En el sentido de prolongar la etapa de pre-adultez.
    El problema aquí, es que el respeto que creemos merecer cuando nos hacemos viejos (eso es verdad, Jose) , no nos es dado por los adolescentes de forma gratuita, porque sus “parámetros” del sentido de la vida no se pueden corresponder con los nuestros en cuanto a: responsabilidad, trabajo, familia, pareja “estable”… y por lo tanto nuestras palabras y acciones, así como nuestros “méritos” no tienen ningún sentido en sus “parámetros” de vida, que son: experiencia directa, exploración afectiva, placer inmediato,…
    Es complicado y largo seguir con esto, pero para no enrollarme, y retomando la película, lo que en ningún caso podemos pretender es IMPONER ese respeto que creemos merecido porque producirá seguro rechazo y desprecio. Esto nos pasó a nosotros, pasa ahora y pasará siempre que no se gane el respeto de un joven aceptando su situación de vida y re-conduciendo con paciencia. He dicho.

  5. Buen matiz Javier, estoy de acuerdo que siempre es inútil tratar de imponer respeto porque si.

    Alberto se entiende bien lo que quieres decir, el otro día contemplaba con horror a un joven con pelo tazón potar en el buho del pedal que llevaba hasta que caí en la cuanta que cuando yo tenía 15 años me pasó y de la tostada que llevaba no me dio tiempo a bajarme.

    Cierto es Dani que nos resistimos a entrar de lleno en la edad adulta alargando eternamente nuestra juventud, complejo de Peter Pan total.

  6. Yo he sido un rebelde desde la adolescencia, pero en otros términos. Es decir, me he alejado de todos los cánones actuales, jamás me veréis potando o bebiendo excesivamente (respeto a quien lo haga, pero no es lo mío), prefiero el surf y el deporte en general. Me crié más entre entrenamientos que en la calle, no empecé a salir de noche hasta relativamente tarde.

    Me crié en un colegio de curas donde me llegaron a llamar Satán por mis ideas antireligiosas y claramente de izquierdas. Hice callar a un concejal del PP que vino a darnos una charla a clase sobre el aborto (yo tenía 14 años jaja), participé activamente en el desarrollo de la “movida alternativa” que se instauró aquí hará unos años para dar más alternativas de ocio, y que los chavales no caigan pronto en la botella…

    Y hoy día sigo igual… rockero y rebelde. Juas.

  7. Grande Jesu.


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