Mundo Linóleo
Desde Cricklewood para todo el planeta

After Hour

Cuando voy a trabajar algunos sábados, caminando calle abajo por Fuencarral, me cruzo con los que están terminando la noche de juerga y la verdad sea dicha, tienen una pinta infame. Borrachos aun, descamisaos, algunos sucios por que se han caído al suelo del pedo, abrazados dando tumbos, potando, amarrándose a una farola, otros con un vaso de cubata aun en la mano y todos con una cara que da miedo. Por lo general suelen decirte algo típico del que va cogorza al pasar y claro uno a esas horas yendo a currar no esta para muchas bromas.

Una mañana de esas, subía yo las escaleras del metro y arriba, dos de estos almas en pena de la noche vacilaban a todo el que llegaba a su lado; “si no me das un beso no pasas, ja, ja, ja…” al llegar junto a ellos, les miré con cara de asesino y dije a lo Harry el sucio “Aparta”… por dentro me descojonaba pero surtió efecto y se retiraron acojonaos.

Claro que cuando es uno el que se queda hasta las mil y vas afectao entre amigotes se ve desde otra perspectiva. Seguro que uno piensa, mira ese que pringao que va a currar a estas horas un sábado, me falta el matasuegras para completar la frase.

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La verdad es que siempre me ha gustado mucho salir los findes, ni siquiera cumplir años me ha quitado ese vicio, aunque va por épocas. Cuando nos fuimos a vivir juntos mi pareja y yo, nos dio por no salir mucho de bares, quizás es que pillamos con ganas nuestra casa tras cuatro años de noviazgo de bar en bar para quedar y claro, luego el sofá y la tele tranquilitos tira mucho. Luego estábamos hasta el ñacle de no salir y nos dio por ir de juerga en plan quinceañeros de nuevo y ahora alternamos días de casa y película con noches de rock and roll. Aunque es verdad que como uno se va haciendo mayor, me gustan ya más las veladas en torno a una mesa con viandas y buena coversación en casita, que aguantar hasta altas horas de la noche por la calle.

Incluso cuando frecuentaba noches de empalme siempre me pareció que las ultimas dos horas de juerga eran un peñazo, aun me lo parecen, estas ya matarile y los garitos que quedan abiertos están llenos de alientos a güiski y encocados de sonrisadesencajada. Hay que aguantar colas para entrar y encima hay que pagar. Me gustaba más antes que los garitos normales cerraban más tarde y podías terminar la noche en el Hotel California a las cinco de la mañana a ritmo de los Eagles. Desde que los garitos cierran a las dos y media o tres por orden municipal, hay una legión de borrachos desesperados andando por la calle, en busca de los after hour más cercanos para seguir castigándose el hígado. Como decía un amigo mío: “una retirada a tiempo es una victoria”.

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19 comentarios to “After Hour”

  1. Ay, la memoria, la memoria, … A veces tenemos que recordarnos a nosotros mismos para entender que otros deben hacer su camino también y equivocarse y volver a empezar sin Garci.

  2. Cierto es, yo mismo he tenido el aspecto de mañanero infame en muchas ocasiones, de ahí que pueda hablar con conocimiento de causa de ello desde ambos lados.

  3. Supongo que todos -o la mayoría- de los que tenemos de 30 para arriba hemos pasado ya por las 2 cosas: la de fiesta todos los fines de semana (tanto viernes como sábados, todos los fines de semana) hasta las 7 de la mañana con pedo e imagen patética incluidos y la de una situación más calmada (por decirlo así) en la que ahora ya no nos atraen tanto aquellos excesos (aunque los recordemos con cariño y algo de nostalgia, ¿por qué no decirlo?) y vemos la vida de otra forma interesándonos ahora más por otras cosas, como por ejemplo una tranquila y buena conversación con cañas o café con los amigos sin pretender nada más que eso…

  4. Así es Yomismo. Otra cosa de la que no hablé es que cuesta recuperarse de un maratón nocturno de esos cuatro días por lo menos pasados ya los 30 y con 20 el lunes ibas a la facultad como una rosa.

  5. Eso es. Eso mismo estaba yo pensando también. Queramos o no, la edad pasa factura. Joder, qué triste suena eso….jajajajaja

  6. Personalmente no tengo ninguna nostalgia de las fiestas perpetuas a las que tiempo atrás dedique mi vida, simplemente llegó un momento en el que empecé a aburrirme soberanamente, al que le siguió una etapa de inercia que finalizaría con un hasta los güevos. Ahora cuando te reúnes con los amigos terminas hablando inevitablemente del pasado y la mayoría de las veces acabo resoplando, porque últimamente lo que realmente echo de menos cuando nos juntamos es no hablar del pasado.

  7. Tienes razón Mr.Mosstrem, nos volvemos abueletes contando siempre las misma s batallitas, hablemos del presente o de futuro.

  8. Yo sí recuerdo con cariño y nostálgia buena parte de aquellos años en los que no sólo compartía con los amigos borracheras y ligoteos con chicas sino (y casi más aún que eso), echo un poco de menos -a veces- el día a día en la Facultad, el vernos a diario. Éramos como hermanos, familia. Más allá de las conversaciones chorras e intranscendentes sobre “¡mira qué buena está la rubia de 3º del turno de tarde!” o “¡peazo pedo que nos vamos a pillar mañana en la fiesta de medicina!”…más allá de eso, repito, los amigos que hice en la Universidad los tengo casi como hermanos, ya que compartíamos muchas cosas juntos, las buenas y las malas, las duras y las maduras (como supongo que a vosotros también os ha pasado).

    Hablábamos también de los problemas que cada uno tenía en su casa, de la vida, del futuro, del presente…Además,pasados los años de Universidad, me han acompañado(muchísimo mejor de lo que muchas veces lo hace la propia familia) en jodidísimos momentos de mi vida y por ello les guardo un enorme aprecio.

    La pena, es esa. El no poder vernos a diario como antaño. Aún así cada vez que nos vemos o hablamos por teléfono (que es muy a menudo pero -evidentemente- no tanto como antes, lo bonito es oir de ellos mensajes como “aunque ahora no nos veámos tanto, sabemos que nos seguimos teniendo ahí”. Y lo mejor es que sé que es cierto.

    Eso es lo que echo de menos, más que las juergas en sí.

    Llamadme sentimental, pero así es.

  9. A mi me gusta todavía salir, eso si lo que no me gusta es ya llegar a los churros como pongo en el post, prefiero quedar antes y terminar antes, soy así, además me duermo con mas facilidad, sobre todo cuando salgo después de trabajar. Es inevitable mirar atrás y no tener nostalgia, yo como en tu caso Yomismo también disfruté muchísimo de la universidad y echo de menos aquella vida de universitario,pero ahora también tiene su punto.

    La verdad es que me gusta hablar del pasado, del presente del futuro y hasta de lo que no existe.

  10. El que más y el que menos siempre ha vacilado a alguien después de una buena noche de juerga, yo incluso he ido a desayunar algún que otro botellín…

    Yo no soy muy de salir ahora mismo, de hecho solo salgo cuando voy a Madrid a veros, espero que todo cambie con mi cambio a la capital, tampoco digo estar todo el día en la calle, pero seguro que más cervezas de las que tomo ahora me voy a tomar en un futuro bien cercano.

    Alberto: Cervezas y R&R por supuesto.

  11. Sí, linóleo, a mí también me gusta salir aún, claro, pero como bien dices (y es lógico) en otro rollo diferente al de antes. Yo ahora a la 1 o las 2 estoy frito y más allá ya de esa hora me recojo o intento convencer a mis amigos de que nos vayamos ya a casa (dependo de ellos por el coche y a estas alturas de la película me da palo volverme solo a casa pillando un bus o lo que sea, cuando antes no me importaba hacerlo las pocas veces que me volvía antes que ellos a casa).

    Si hace 8, 10 o 12 años tenía una media de 30 juergas gordas al trimestre (useasé, 10 por mes aprox.), ahora la media es de 1 juerga gorda al año (que suele coincidir con la cena que hacemos y en la que nos juntamos todos antes de las vacaiones de verano o Navidad).

  12. Y por cierto, también “me gusta hablar del pasado, del presente del futuro y hasta de lo que no existe”.

    Gran blog el tuyo en el que poder compartir todas estas cosas 🙂

  13. Ya lo habeis dicho todo viejunos.Me he visto reflejado perfectamente en tus palabras Lino y comparto la oipinión de todos los demás.
    Ahora estoy en la fase de cenita con amigos, charlatada, vino y dormir….es que en Madrid sois muy fiesteros!!!!

  14. ‘Una retirada a tiempo es una victoria’, claro que sí. Yo todavía no soy viejuno, ni mucho menos, pero todos pasamos por épocas similares. Unas veces te apetece más salir y lo haces jueves, viernes y sábado (como en mi caso en verano) y otras en las que alternas salidas con noches tranquilotas en casa viendo alguna peli (como en mi caso ahora, con todo esto de la lluvia, el mal tiempo y tal…). Pero vamos, así va el tema… va mutando.

    Pasas de ser el jartible más cansino que aguanta hasta las 9 de sitio en sitio sólo para beberte la última a ser un auténtico ermitaño.

    Saludos

  15. Yo soy veinteañero, y será porque siempre fui más animal diurno (es lo que hace ser un playero empedernido) que nocturno, aunque nunca he faltado a una juerga, que conste, y que durante toda mi vida he sido bastante deportista, pocas veces he llegado a pillar pedos históricos, el que más cerca estuvo fue este verano, y estuvo bien, pero no es mi estilo.

    Y es que en Cádiz se agradece mucho poder vivir los dominguitos por la mañana con el solecito golpeándote la cara mientras las olas te mueven… Además, los pubs de por aquí excepto tres o cuatro son una mierda que te ponen música para descerebrados… y ese es el problema, vivo en una generación de la que me siento totalmente desligado.

  16. Lo de cenar en casa de alguien no quiere decir que no tengas juerga o borrachera, lo que pasa que nos hacemos mayores y nos gusta otro tipo de fiesta…

    Soy viejuno, tal vez si, pero que me quiten lo bailao, lo que pasa que ahora dosificamos las fuerzas 😛

  17. “Soy viejuno, tal vez si, pero que me quiten lo bailao, lo que pasa que ahora dosificamos las fuerzas “.

    Eso es Fatpower.

  18. Joder me has dejado acojonao… así que abuchantando a los chavalillos en plan Harvey Keitel…

    Mi nick me lo pusieron unos colegas más jóvenes precisamente en referencia a mi actitud sobre el tema de este post… así que no os cuento más… eso sí, llevo muchos años sin “hacer trampas” y nunca hice muchas. No como mucha peña que conozco que se jacta de salir mucho de jolgorio pero no sabe hacerlo sin doping…

  19. Hace tiempo me sorprendió una cosa de la gente que sale por la noche y que como yo soy como todos ellos no me había dado cuenta. Cuando sales y te da por beber te pones de un pesado y como yo bebo también pues igual, decidí un día no beber, me tocaba conducir y me di cuenta de como somos cuando salimos. Desde entonces he decidido beber. Ves a la gente como dices linoleo, sucios. En fin, pero hay que salir un poco que la casa nos come, pero es que luego hace tanto frío ahora en invierno. Que indecisión


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