Mundo Linóleo
Desde Cricklewood para todo el planeta

Edredón

Cuando en 1991 visité Praga el telón de acero ya había desaparecido, pero era lo suficientemente reciente todo para encontrarme una ciudad totalmente original. No solo era la belleza de sus calles, de sus palacios, era el ambiente aun de estilo comunista que se respiraba. Las ropas de la gente, los cortes de pelo a lo mullet, las carnicerías con poca chicha en el mostrador, las tiendas muy sencillas aun, todo tenia un encanto extraño, a la vez que te daba la sensación que aquella gente se había perdido un montón de cosas bajo un régimen tan opresivo la mayoría de veces.

Los gorros del ejercito rojo y las chapas comunistas se encontraban por doquier en cualquier calle, ahora convertidas en souvenirs, el metro entonces costaba cuatro pesetas al cambio, una cena para dos, 250 pesetas. La ciudad que había sido ocupada por los alemanes y que los tanques rusos habían acallado su revolución de primavera, empezaba a despertar del letargo de la historia. Ya entonces tenía una oferta cultural magnifica, podías ver salir a los Checos de la Opera o entrar en un pequeño club de Jazz por muy poco dinero. Tomarse un café en la cafetería Slavia era un espectáculo digno decontemplar, abrigos de pieles apolillados y pura decadencia en su ambiente.

No he vuelto desde entonces, pero mucha gente que ha ido después me ha comentado que de aquella ciudad tan barata que yo viví en el 91 apenas queda nada. Poco a poco se ha ido engullendo en el capitalismo y se va convirtiendo en un parque temático romántico para parejitas de fin de semana…

A Pragallegué en tren desde París, 22 horas de lento recorrido, era diciembre y el frío se podía sentir en todas tus extremidades con rigor centro europeo. Al bajar en la estación un sin fin de señoras mayores ávidas de turistas con divisas te ofrecían alojamiento. Por muy poco dinero encontramos una casa sobria, un edificio de viviendas de la época comunista en la calle Ke Stvanici 2. Bromeábamos con que aquel edifico era del partido por su apariencia. La decoración austera, pero allí en esa pequeña habitación de Praga descubrimos una maravilla que aquí en España no se usaba aun. Por primera vez en nuestra vida vimos una cama tan solo cubierta por una extraña manta gorda y rellena. A primera vista pensamos que se habían equivocado y no nos habían dejado mantas y sabanas, pero enseguida nos dimos cuenta que aquella cosa sobre el colchón era un invento magnifico, un edredón nórdico. No solo es que te daba un calor tremendo es que era mi sueño de vago redomado. Un artilugio que te evita tener que hacer la molesta cama española de sabana bien metida, manta zamorana y colcha bien doblada. Aquellos checos me parecieron las personas más inteligentes del mundo en aquel momento. Y lo más curioso es que en nuestro país hasta hace bien poco no ha llegado este invento del norte de Europa. De todos los recuerdos que tengo de Praga en aquellas fechas una cosa tan tonta como aquel edredón rojo es de lo que muchas veces más me acuerdo.

4 comentarios to “Edredón”

  1. Jajajajaja…coño qué gran invento sí!!

  2. esa escena la ví en la película “Un franco, 14 pesetas”, que cuando los protagonistas de esta historia llegan a Suiza, ven la cama y pensaban que no tenía colcha ni sábana ni nada. Cuando al día siguiente le dicen a la chica del hotel sus problemas, esta se echa a reír como una loca y les enseña el edredón. La película ocurre en los años 60, pero no sabía que en el 91 aún fuera un descubrimiento xD.

  3. jajaja….son momentos de paletillo pueblerino que gusta recordar de vez en cuando, yo tengo cuarto y mitad de ellos, daría para engordar de sustancia un post al respecto en el Foro😀
    Acabo de llegar de París y salvando las distancias claro está, me sucedió algo parecido, en el sentido de que desde 1989 no pisaba esa ciudad. La he encontrado totalmente diferente a lo que la memoria me hacía recordar. Pero en la mayoría de los casos. La cara de paleto al ver motos con techo y mantas que cubrían las piernas de dichos motoristas, era muy similar a la tuya en Praga,..y que decir cuando me dieron un especie de tarjeta como llave ¿?😀

  4. Coño Marcos no sabía de esa escena, bueno me bajaré la película que aun no le he visto.

    Hace poco Juliobcn me pasó también sentirme un garrulete en Londres al ir a pagar en un supermercado en una movida sin cajeras, que ya hay aquí en en decatlon también…


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: