Mundo Linóleo
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A las puertas del Hall of Fame

Amanece un día soleado en Cleveland, vamos caminando al museo por el bulevar del rock and roll, el viento del gran lago Erie pega fuerte esta mañana de sábado. El centro de Cleveland es bonito, esta limpio y tiene algunos edificios chulos, como el rascacielos Key Tower, que recuerda lejanamente al Chrysler Building de Nueva York.

Llegamos al Rock and Roll Hall of Feme and Museum, que es un edificio acristalado en forma de pirámide, en la calle suena la música desde unos altavoces que hay en la fuente de la entrada. Estamos contentos porque sabemos que vamos a ver un montón de fetiches de grandes artistas.

La pena es que no te dejan hacer fotos en el interior del museo, solo puedes hacer fotos en lo que es el hall de acceso a las salas propiamente dichas de la colección. Pero en el vestíbulo hay ya verdaderas joyas a las que si puedes fotografiar. Suena música de U2, precisamente del disco Achtung Baby, cuando nos topamos de frente con los Trabant que usaron para el escenario de la gira Zoo Tv, ni que lo hubieran hecho aposta vamos. Me rencuentro con ellos después de verlos por primera vez hace veinte años en San Sebastián, madre mía como pasa el tiempo.

Pero los coches de la DDR ya sabía antes de ir que me los iba a encontrar, lo que no me podía imaginar es que bajando las escaleras mecánicas, antes de comprar la entrada, me iba a dar de bruces con el mítico toldo de la entrada del CBGB. Qué emocionante, precisamente en nuestro viaje a Nueva York en Thanksgiving, nos acercamos hasta donde estaba situado originariamente y en su lugar había un triste toldo negro de una tienda de ropa. Así que estábamos debajo de aquel histórico trozo de lona blanca con las letras pintadas en rojo por el que pasaron tantas y tantas bandas a las que profeso veneración.

A su lado estaba el coche que usaron ZZ Top en alguno de sus videos, a mano derecha una moto Harley de Billy Joel y un poco antes de dejar tu abrigo en consigna, unas cuantas guitarras famosas, entre las que caben destacar algunas de Greatful  Dead y una acústica de Johnny Cash.

Estabamos emocionaditos y esto no era más que el principio. Pagamos la entrada que da derecho a ver la colección permanente más las exposiciones temporales, y un ticket extra para ver a u2 en tres dimensiones. Hay que ir al baño antes de entrar, tan solo en la planta baja dos largas horas nos esperan ahí dentro.

Junto a los baños, fotos de bandas que han tocado en las ceremonias de admisión, ahí están Johnny Cash, The Edge, John Fogerty escoltando a Santana, una pasada. Allá vamos…

Continuará.

4 comentarios to “A las puertas del Hall of Fame”

  1. Es cierto que se parece al Chrysler, puede que mezclado a la vez con un poco del Empire State Building, pero un poco más así como de Ohio, más bajito y regoderte, jejeje.

    Muy chulo el museo, no tenía ni idea de que Cleveland guarda éstas sorpresillas, y mira que lo abré cruzado veces…

    Tu camisa muy apropiada por cierto, jeje.

    Un abrazo, Jose.

    Keep on rockin, man.

    • Gracias Javi, no esta nada mal Cleveland y el museo merece mucho la pena. Además aunque la entrada eran 22 pavos la amortizas con creces, y encima el vuelo y el hotel tirados de precio por ser en Febrero. De acuerdo en lo de la Key Tower 🙂 Un saludo.

  2. Enorme post, enorme visita y enorme experiencia!! Gracias.

    Un abrazo grande! 🙂


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