Mundo Linóleo
Desde Cricklewood para todo el planeta

Kalona, Iowa

Seguimos de celebración, después de comer un menú casero en Clear Lake, partimos a ritmo de Buddy Holly hacia otro punto de nuestro camino. Nos dirigimos a Kalona un pueblo al sureste de Iowa, habitado por Amish y Menonitas.

La idea es intentar llegar antes de que se ponga el sol, pero la tarea es difícil pues hemos estado mucho tiempo por la mañana en el otro lugar, pero hay que lograrlo. No tenemos ni idea de lo que nos vamos a encontrar pero imaginamos carretas por las calles como en Único Testigo.

Por el camino parece que vamos escoltados por las Harleys de la policía de Waterloo, que nos encontramos varias veces en la carretera. Por lo menos ha dejado de llover y se conduce mucho mejor, en cada parada para descansar Manu aprovecha para hacer fotos a los camiones, que le encantan.

Ya estamos llegando, aún es de día, pero la atracción que recrea un pueblo de época de los pioneros está ya cerrada, la rodeamos por la valla y nos hacemos una idea. Pero lo que realmente merece la pena es ver el pueblo real de verdad, así que vamos paseando hasta el centro. Está vacío, nadie por la calle, salvo unos señores con gorro de cowboy que se dirigen a un restaurante. Los seguimos, pasamos por la calle principal que tiene tiendas dedicadas a los Amish, pero no vemos ninguna carreta aparcada.

Entramos al restaurante Kalona Family, y los encontramos allí, están cenando con sus gorritos que parecen de enfermera y sus vestidos de la casa de la pradera. Decidimos quedarnos a cenar, los camareros hablan entre ellos un inglés raro que parece alemán, nos sientan amablemente y nos cenamos unas ricas tortillas camperas con hash brown, están buenísimas. Además, el restaurante tiene precios estupendos, no del siglo XIX, pero muy baratos.

Le decimos a los camareros que es el cumpleaños de Jota, es costumbre en América que regalen el postre para el afortunado, también suelen salir todos los miembros del restaurante a cantarte el cumpleaños feliz, pero esta vez como son Menonitas, deben ser más recatados y solo le dan el trozo de tarta americana con frutas y helado, que por cierto estaba de rechupete.

Ya nos vamos, otra vez en ruta, llegamos a West Des Moines, ahora ya si que es de noche, nos vamos a la cama contentos por un día completísimo, mañana toca ir a ver Winterset y los Puentes de Madison, pero eso ya en el próximo capitulo.

3 comentarios to “Kalona, Iowa”

  1. Jajaja, muy buena la alusión a mis fotos a los camiones. Y joder, es verdad, qué barato fue cenar en el restaurante aquel, con la gente esa toda rara, y con JR y George Lucas por allí, jajaja. Hostia, y en la llegada a West Des Moines al yoyas se le piró mazo la pinza, y tardamos la hostia en encontrar el motel.

    • Estuvieron bien tus fotos de camiones Manu, claro que si. Ya ves la panda del restarante, que freaks. Hostias es verdad no me acordaba del lío de la llegada a West des Moines, y ya tan cansados. Como molan las anecdotas.

  2. Posiblemente, el mejor pastel de manzana que he comido nunca!! Moló el restaurante y el pueblo era muy bonito.
    Lino, con lo de las Harleys me he acordado de cuando íbamos a entrar en el área de descanso y dijiste “os imagináis que ahora están ahí los de las harleys y nos paran?” y allí estaban, jeje.


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