Despacito

El tiempo pasa y las entradas al blog están cada vez más distanciadas. Dicen que los blogs están ya pasados de moda, el Facebook, Twitter y demás, nos ocupan ahora mucho de nuestro tiempo en internet. También he leído por ahí, que la mayoría de las bitácoras en la red apenas duran más de un año, así que puedo sacar pecho y estar orgulloso de que Mundo Linóleo haya cumplido ya cinco años de vida.

Últimamente he estado repasando antiguas entradas y he visto que incluso en tan poco tiempo uno mismo cambia de manera de pensar, hay cosas que ahora escribiría de otra forma, e incluso algunas he de reconocer que me sacan los colores. De todos modos ahí están, son parte de uno mismo y forman una bonita biografía.

Haciendo retoques solo he podido borrar fotos de enlaces que ya no funcionan, pero sin sustituirlas. También me he dado cuenta, que la mayoría de vídeos que puse, ya ni funcionan por estar capados, ya que según pone, violan los derechos de autor, y es que ya ni siquiera Youtube es lo que era.

La vida sigue y aún estamos dando guerra, un poco más mayores, pero construyendo día a día nuestros sueños. Aquí seguiremos reflejando algunos de ellos.

ACE CAFE LONDON

Hace poco fuimos a visitar el mítico ACE CAFE, otro de los sitios imprescindibles en el noroeste de Londres. Esta situado en la North Circular Road y fue inaugurado en 1938, aunque de su primer edificio no queda nada pues fue destrozado en un bombardeo de la Segunda Guerra Mundial.

Pronto se convirtió en reclamo para motoristas y automovilistas, y más cuando la generación de jóvenes de después de la guerra, convertidos ya en rockeros, empezaron a usarlo como punto de reunión y centro de operaciones.

A mediados de los cincuenta y principios de los sesenta fue testigo del auge de los Teddy Boys y posteriormente de las disputas entre Rockers y Mods, y aunque hoy en día alguna vez programan alguna concentración de scooters y Minis, siempre fue más lugar de concentración de los rockers y sus cazadoras de cuero.

A finales de los sesenta dejó de usarse como restaurante, y se convirtió en taller, e incluso llegó a ser las oficinas de una imprenta, lo que produjo muchas modificaciones en su estructura original, pero el recuerdo de su identidad nunca se perdió.

Su magia siempre estuvo presente en la memoria de los motoristas, que juntando esfuerzos entre diferentes asociaciones automovilísticas consiguieron inaugurarlo de nuevo como restaurante en el año 2001 y desde entonces vuelve a renacer con brillo, volviéndose a convertir en centro de peregrinación de aficionados de todo el mundo.

Casi a diario programan concentraciones de coches y motos de diferentes marcas, y También celebran conciertos de rockabilly, hot rod, soul, ska, etc, lo que lo hace doblemente atractivo para todos.

Nosotros lo vimos un sábado noche, y aunque sabíamos que no tenían nada programado para ese día, nos acercamos a conocerlo. Había poca gente y nos tomamos unas hamburguesas para cenar. En la planta de arriba, camino de los servicios, tienes unos paneles muy interesantes con fotos, que te explican la historia del ACE CAFE. Otro día volveremos a visitarlo coincidiendo con una concentración de coches o motos antiguas que tanto nos gustan, o para disfrutar de un concierto y así poder sentirlo en todo su apogeo.

Fuente: Web page ACE CAFE

“An Education in Intoxication”

Hace un par de semanas hicimos una excursión de un día a la ciudad de Oxford, mundialmente famosa por su universidad. Antes de llegar yo me la imaginaba como todas las ciudades británicas, pero con unas universidades bonitas y antiguas a las afueras, pero mi sorpresa fue mayúscula cuando pude comprobar que la ciudad en si es la universidad, con cerca de cuarenta colegios universitarios de gran solera en el mismo casco histórico. Todos con sus patios, residencias de estudiantes, iglesias y aulas, compitiendo entre ellos en belleza arquitectónica.

En apenas una hora desde la estación londinense de Paddington llegas a Oxford, y una vez allí puedes visitar la ciudad caminando de un lado para otro, visitando sus famosos puntos de interés y colegios universitarios. Merece mucho la pena subirse a la torre Carfax, que fue parte de las murallas de la ciudad, y desde allí disfrutar de unas vistas preciosas de todo el conjunto arquitectónico. Recomiendo allí mismo comprar una pequeña guía de Oxford, que te ayuda a recorrer sus calles sin perderte ninguno de sus atractivos.

Después de un todo el día pateando la ciudad de un lado para otro, llegamos hasta el apodado Puente de los Suspiros, llamado así por su parecido con el de Venecia. Una vez pasas por debajo del mismo, a mano izquierda hay un pequeño pasaje que apenas llama la atención, parece que no va a ninguna parte, pero en la pared puedes ver un cartel que indica una taberna con la leyenda, “an education in intoxication”.

No lo dudes, ve a sacarte el graduado, sigue el callejón y llegarás a un pub encajonado entre edificios, con un par de patios pequeños, con un encanto maravilloso. Se llama Turf Tavern, situado en una casa del Siglo XIII, de techos bajísimos, con cervezas de elaboración propia y de importación, y que además tienen menú para picar algo.

Allí nos tomamos un par de pintas que supieron a gloria, una Ale de las suyas y una Blue Moon, que era nuestra cerveza favorita en América, elaborada en Fort Collins, Colorado, cuya fabrica visitamos dos veces y que fue una gran sorpresa encontrarla en este Pub de Oxford, por cierto que saben que hay que echarle una rodajita de naranja y todo, no podía ser menos tratándose de estudiantes aventajados.

Royal Air Force Museum, London

Ya sin escayola y recuperando la fuerza en el brazo derecho, nos ponemos manos a la obra y retomamos el blog, con un nuevo interesante lugar situado en el barrio de Hendon, al noroeste de Londres.

Normalmente los turistas cuando vienen a Londres suelen ir a los típicos museos del centro de la ciudad, como el British de arqueología, o la National Gallery de pintura, pero es más raro acercarse a otros tipos de museos, que sin embargo son también muy importantes. Si te gusta la historia y te gusta la aviación no puedes perderte el Royal Air Force Museum.

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Para planear su visita cuenta con que vas a pasar un montón de horas recorriendolo, así que te recomiendo llevarte un bocadillo para hacer un descanso a media visita y recuperar fuerzas para seguir disfrutando. Posiblemente aún así se te escapen detalles del mismo en un solo día. No solo hay aviones de la propia RAF, hay también de otros paises, además de vehículos y uniformes relacionados con la historia de la aviación.

Los aviones se encuentran expuestos en tres grandes hangares, el primero dedicado a los más importantes aviones de la historia, hitos de la aviación que van desde el Bleriot XI de 1909 hasta el más moderno Typhoon Eurofighter de nuestros días. En este primer gran hangar también podemos contemplar aviones de la Primera Guerra Mundial y de la Segunda Guerra Mundial . Te das de frente con la historia pudiendo contemplar entre otros muchos, un magnifico Mustang P 51, el más efectivo de los aviones norteamericanos durante la contienda, o el Me 262 alemán, el primer avión a rección que entró en combate a finales de la guerra. Es un precioso aparato con aspecto de tiburón que pese a su gran capacidad de combate y velocidad, era ya demasiado tarde para cambiar por si solo el curso de la guerra.

En un segundo edificio podemos ver inmensos bombarderos como el Avro Lancaster, usado para atacar la industria y ciudades alemanas durante la WWII, o el llamado fortaleza volante Boing B17G. Es aquí donde se le rinde homenaje a los aviadores norteamericanos que tuvieron sus bases en Inglaterra durante la guerra en Europa y ayudaron con su esfuerzo a decantar la victoria del bando aliado.

A su lado están los hangares que denominan históricos, donde también se pueden contemplar helicópteros, y hay una parte dedicada a los aviones que fueron utilizados para la batalla del Atlántico o en cualquier mar, que son también muy interesantes.

El museo cuenta con una sola parte dedicada a la Batalla de Inglaterra. Recorriendo esta zona podemos ver el famoso Spitfire, o el único modelo de Hurricane que queda de la época, junto a los aviones alemanes que intentaron derrotar a la RAF durante la famosa batalla aérea de principios de la Segunda Guerra Mundial. En el mismo hangar te ponen un documental de lo que ocurrió en los cielos, mientras se van iluminando los aviones protagonistas de la batalla. Es una autentica pasada poder contemplar así la historia tan de cerca, que hasta la puedes tocar prácticamente.

Si aún te quedan fuerzas, puedes terminar el recorrido visitando la antigua factoría de aviones Grahame, que es la primera fabrica británica de aviones de la historia, de 1917. Aquí incluso los ladrillos son los originales y en su interior se encue los aviones más antiguos de la colección, y una replica del famoso Vimy, que ya en 1919 hizo el primer vuelo por el Atlántico sin escalas de la historia, al volar desde Canadá a Irlanda.

Hasta el fin del mundo

Queridos amigos, reconozco que tengo abandonado el blog hace tiempo. Desde que hice el último post sobre Billy Fury, dejamos atrás 2011, pasamos nuestras primeras navidades en Madrid, después de tres años en tierras americanas, y andamos ya en el segundo mes de 2012.

Este nuevo año ha empezado un poco accidentado para mi, pues me rompí el hueso radio, cerca del codo, lo que ha añadido demora en escribir alguna entrada nueva. Pero aunque aún me quedan un par de semanas de recuperación, aquí estoy de nuevo, escribiendo desde Cricklewood, London, para todo el planeta.

Tengo un nuevo descubrimiento londinense que comentaros, pero eso será en los próximos días, de momento, y como estamos teniendo unos día muy fríos os dejo con este vídeo recuerdo del pasado invierno en Sioux City, Iowa.

Allí tuvimos días de -25 bajo cero, eso si que era unas temperaturas bajas, se congelaban los mocos ipsofacto. Pero como cada lugar tiene su aquel, el frío en Londres es muy puñetero, por la humedad, se te mete en los huesos, y además aquí, yendo y viniendo en transporte público, esperando en las paradas de autobús, parece que afecta más que en Iowa, que no nos bajábamos del coche.

Un saludo a todos, feliz año con retraso y pronto nos veremos con nuevas aventuras.

Los números de 2011

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un reporte para el año 2011 de este blog.

Aqui es un extracto

La sala de conciertos de la Ópera de Sydney contiene 2.700 personas. Este blog fue visto cerca de 39.000 veces en 2011. Si fuese un concierto en la Ópera, se necesitarían alrededor de 14 actuaciones agotadas para que toda esa gente lo viera.

Haz click para ver el reporte completo.

Billy Fury Way

Todas las mañanas camino del trabajo cojo el Overground en la estación de West Hampstead. Es esta un área relativamente cerca de mi casa, situada en el noroeste de Londres, que esta llena de cafés, pastelerías, restaurantes y tiendas de barrio que le dan un aire muy bohemio. Los comercios están situados sobre todo en la West End Lane, y es precisamente en esta calle donde está el Billy Fury Way.

Se trata de un estrecho y largo callejón, apenas transitado, que no tendría ni pizca de gracia si no fuera por que está dedicado a la estrella del rock and roll británico de los años cincuenta Billy Fury. El muchacho poseía una bonita voz y algunas de sus canciones llegaron casi al numero uno de las listas británicas. Billy Fury incluso rodó alguna película y llegó a escribir una canción a Elvis Presley. Aunque su carrera fuera orientada por su discográfica a un público adolescente, con muchas baladas de amor, tiene alguna que otra canción rockabilly que no esta nada mal. Murió joven, a los 42 años, debido a muchos problemas de salud, pero siguió cantando hasta sus últimos días.

Supongo que Billy sería vecino de West Hampstead, por eso que le hayan dedicado el callejón con su nombre, el pasadizo no sería especial si no fuera porque allí mismo, justo en el trozo de pared que da a la calle, casi en frente del metro, han pintado un precioso graffiti con la imagen del cantante, alzándose el cuello de su chaqueta, y con su peinado rockabilly.

Al sacar mi cámara para hacerle una foto, pensé que estaba muy bien esta dedicatoria, pues un callejón es muy rocker, con sus gatos callejeros rondando al anochecer. Por el animado barrio, y por Billy Fury, merece la pena acercarse hasta allí.